viernes, 13 de noviembre de 2009

LA INTENCION DE VOTO EN EL BALOTAJE

1. Los datos de esta encuesta son de este último fin de semana, dos semanas después de las elecciones, cuando los uruguayos ya han tenido algunos días para evaluar las opciones que tienen que tomar de cara al balotaje. ¿Cuál es la intención de voto hoy ante la opción Mujica presidente o Lacalle presidente?

El 49% piensa votar a Mujica, el 40% a Lacalle, el 4% dice que votará en blanco o anulará su voto y todavía queda un 7% de indecisos. Comparando con el resultado de octubre (dos semanas atrás), Mujica consigue un punto porcentual más que los votos que obtuvo el Frente; Lacalle consigue 11 puntos más que los votos que obtuvo el Partido Nacional.

2. ¿Para dónde irá ese 7% de indecisos?

El perfil de los indecisos es más bien favorable a Lacalle. Entre los votantes colorados de octubre, por ejemplo, la mayoría ya decidió votar a Lacalle, pero casi un tercio no tiene decisión tomada o por ahora piensa votar en blanco. En principio, debería ser más fácil para Lacalle seducir a ese electorado, como lo fue diez años atrás para Jorge Batlle convencer a los blancos que él era la mejor opción. En 1999 el resultado final fue “como si” casi todos los indecisos se hubieran decidido a último momento por Batlle. Si eso ocurriera también ahora, Lacalle se acercaría mucho a Mujica, aunque aún así no le alcanzaría para ganar.

3. ¿Se observan diferencias entre los votantes de Montevideo y los del interior?

Sí, como se ve en el gráfico, en la capital gana Mujica por un margen amplio: 59% a 32% para Lacalle. En el interior, en cambio, Lacalle supera a Mujica, 45 a 43%.

4. Con estos datos, ¿es seguro que gana Mujica?

No, seguro no es. Esta campaña ha tenido muchas idas y vueltas y los dos candidatos y sus equipos han cometido errores grandes. Según lo que se ve en todas las encuestas post-octubre, Mujica corre con ventaja, y esta encuesta ratifica esa ventaja. Sin embargo, aún hay tiempo (dos semanas enteras es mucho tiempo en política) para que cualquiera de los dos vuelva a cometer errores. Si todo sigue igual, y los hechos de estos últimos días no tienen un impacto decisivo en la opinión pública, es probable que la diferencia entre Mujica y Lacalle se achique un poco. Pero Lacalle tendría que hacer las cosas muy bien (y Mujica tendría que hacerlas bastante mal) para que “la tortilla se diera vuelta”.