lunes, 11 de abril de 2011

el compromiso es educarnos

Al que nace bien pagado en procurarse lo que añora no tiene que invertir salud (1)
por Tati Sabini (para desdeelmarmol.com)


La discusión sobre el Programa Compromiso Educativo (2), en el cual se plantea la designación de becas a estudiantes de cuarto año, ha tomado un carácter surrealista. Especialmente si uno considera que solo ocho de cien jóvenes de los quintiles más pobres culminan el liceo y la proporción para los jóvenes ricos es inversa. No podemos discutir sobre titulares o versiones, las personas que generan opinión, deberían manejarse con una cuota de responsabilidad: informarse, y posteriormente, luego de tener los elementos sobre la mesa… criticar, discutir, proponer, todo lo que crean conveniente, según le dicte su cosmovisión del mundo.

Se han afirmado cosas fantásticas, contribuyendo a confundir a la población: “el frente amplio es tan maravilloso que es capaz de dar becas estudiantiles a jóvenes que no estudian ni trabajan”. Y se impone un razonamiento, pero yo me pregunto: si estamos hablando de estudiantes de cuarto año de liceo, ¿son jóvenes que no estudian ni trabajan? Me aventuraré a pensar que no, porque como se indica taxativamente, son estudiantes. También se ha dicho que esto es injusto, porque los que más lo necesitan, por ejemplo: jóvenes de algunos liceos rurales, no lo van a recibir. Entonces, ante tanto disparate junto, me siento en la obligación moral de explicar lo mejor posible este programa.

Sin duda éste es un compromiso con la ciudadanía, que nos votó en octubre de 2009. Salimos con bombos y platillos a decir que queremos un sistema nacional de becas, que queremos llegar a 25.000 becas para estudiantes de Secundaria, que queremos universalizar el boleto estudiantil. Todo esto estaba en nuestro programa y estaba en nuestra plataforma electoral. Por lo tanto, es un compromiso de campaña y la mayoría de la población, votó, a nuestro gusto o disgusto, esta fuerza política con este programa.

El Compromiso Educativo tiene tres componentes: el Acuerdo Educativo, las Becas y los Referentes Pares. Imbricados, entrelazados entre instituciones públicas con dos objetivos: mejorar la calidad de los aprendizajes y fortalecer el vínculo de los estudiantes con el centro educativo. En buen romance, el Estado uruguayo da un fuerte mensaje de confianza a los jóvenes y éstos tienen que mejorar en el mundo educativo.


El primer elemento, el acuerdo educativo, se realiza entre el estudiante, su familia y su centro de estudio, estableciendo un compromiso de parte del primero para definir estrategias del trabajo conjunto para el estudio. El valor pedagógico de este acuerdo es fundamental para establecer marcos claros para todas las partes, este el primer elemento del Programa, el compromiso de los estudiantes para poner lo mejor de sí, para valorar el esfuerzo que la sociedad hace en becar sus estudios. Además, muestra, quizás como nunca, el compromiso de las instituciones educativas, la preocupación que tantas veces parece inexistente, de las instituciones hacia los jóvenes. Y por último, la familia, que participa del acuerdo y que es sustancial para que este proceso sea exitoso.

El segundo elemento son las becas propiamente dichas, que serán definidas por los centros de estudio con una serie de garantías a partir del andamiaje institucional previsto, que no permitirán (como sí se ha dicho) algún tipo de criterio clientelista, una acusación tan fundada como malintencionada.

El tercer elemento, tiene que ver con los referentes pares, jóvenes también pero de la Universidad de la República o de educación terciaria, que están dispuestos a dar una mano a estos estudiantes. Está claro que generar un sistema que sea solidario y cooperativo como el que se quiere establecer es mucho más difícil que decir: que los jóvenes se lo ganen por rendimiento, pero por suerte, en nuestra sociedad aun hay muchos jóvenes idealistas que quieren dar una mano, solo por el hecho de darla, por los boletos, por sentirse útiles a los demás, a su sociedad. Sabemos que ya se han inscripto cientos de jóvenes para ser referentes pares. ¿Cuánto ganamos en integración social?, ¿cuánto en experiencia solidaria y cooperativa? Sin duda, los valores dominantes, muy emparentados con el individualismo y la mentalidad competitiva se dan de frente, por suerte, con esta propuesta.

Éste es apenas un plan piloto, una experiencia (que sumada a otra serie de propuestas en el ámbito educativo que ya hemos descrito), que va en camino de resolver uno de los problemas más duros que tiene la enseñanza, como es la deserción, seguramente tendrá cambios, críticas y modificaciones. Pero no tengo dudas que tenemos que hacerlo, ya que no existen sociedades que hayan mejorado sus niveles de desarrollo humano y desigualdad sin potentes sistemas de becas que favorezcan a aquellos que la suerte de nacer en un barrio pobre no les dio.

1- Silvio Rodríguez
2- http://www.compromisoeducativo.edu.uy/quees.php