martes, 12 de agosto de 2014

LOS JÓVENES Y LA MILITANCIA, ¿POR QUÉ EL FRENTE AMPLIO?

La política, cosa seria si las hay, cosa desconocida, mal vista, desprestigiada e incluso evitada. Causa poca atracción para el mundo joven el campo político, tal es el caso que al incluir un tema de estos en un grupo, es frecuente escuchar expresiones como “no jodan con la política” o “a quién le importa la política”. Sin embargo algunos hemos tomado partido por un determinado grupo e incluso empezamos a iniciarnos en la militancia en mayor o menor medida; pintando muros, colgando carteles, llevando un pegotín en un termo, discutiendo con otras personas, presenciando actos e incluso involucrándonos directamente con actividades que se desarrollan en los distintos comités.

Fue cuando me encontraba en el liceo el momento en que comenzaba a despertarse en mi cierto interés por “temas políticos” que estudiaba en los cursos de historia (escribo temas políticos entre comillas porque en aquellos tiempos no me  daba cuenta que la política se encuentra en todos los ámbitos que conforman a una sociedad, desde un pacto que realiza el Estado con el país vecino, hasta el precio del Galaxy s4 por el que la mayoría de personas se desviven). Pero fue hacia 5to de liceo (y que suerte que tuve de profesora a la actual presidenta del FA en mi departamento, de no haber sido así, quizás no me encontrara escribiendo estas líneas porque debido al pasado con el que cuenta la sociedad uruguaya, este tema se hubiera visto contaminado) cuando oí por primer vez los conceptos de Marx. “El motor de la historia es la lucha de clases sociales” cuando me encontré con este enunciado, sentía como un rayo estremecía mi cuerpo,  hacía carne en mi ser y me abría el camino a un sinfín de conceptos ideológicos que irían sucediéndose de este.

Desde ese momento comencé a sentir aprecio por estos conceptos y caer inevitablemente en la “izquierda” a la cual día tras día trato de conocer con mayor profundidad, y mientras avanzo en ello y a su vez conozco las relaciones de poder que existen entre los Hombres del mundo contemporáneo,  me convenzo más de que este es el lugar al que pertenezco y por el cual quiero llevar la lucha adelante (últimamente vengo leyendo bastante sobre el “Che” otro hombre que desde que lo conocí ha ido aumentando mi aprecio por su figura por lo que creí necesario hacer referencia tras haber escrito “llevar la lucha adelante”).
Bien, el que lea se puede estar preguntando: pero qué tiene que ver esto con ser joven. Y aunque podríamos contestar de muchas formas quiero ir a un tema que, precisamente los jóvenes y principalmente ignorantes han comprado.

“Vamos a innovar”, “somos la renovación” estos dos eslóganes marketineros, han sido tomados como banderas por personas que sufren al ver como los informativos, salpican sangre para todos lados y hacen del tema de la inseguridad su principal arma para atacar al Frente Amplio y reclaman un cambio del cual “por la positiva” tiene muy poco para la sociedad. Aquí la relación con el mundo joven, un mundo al que solo le interesan los celulares última generación, los televisores con pantallas finitas, los autos, las ropas de moda, en fin, el consumo; es este mundo al que poco le importa la lucha por la desigualdad, un mundo poco solidario e individualista que deja de lado la esencia del espíritu joven, el júbilo, la rebeldía, la ¡libertad! El mundo joven actual es sujeto de la sociedad de consumo, que solo compra y compra y vuelve a comprar más y termina siendo el resultado de un sistema que configura, aunque muchos lo desconozcan, la forma de pensar, actuar, sentir, nuestras relaciones de la vida cotidiana, todos los ámbitos del que el ser humano participa. Y por no salir a la calle y disfrutar de las cosas lindas de la vida, por no apagar un poco la tv, cree que cuando vaya al almacén de su cuadra habrá un chorro esperando en la esquina para sacarle todo lo que tenga (hago hincapié en la tv porque es uno de los actores que alimenta la inseguridad, la cual es una forma o estado en que la persona se encuentra). Déjenme recordarle señores, que el cerro siempre fue un barrio bravo según las lenguas, aun cuando yo era pibe, y que salir de noche era peligroso y todas estas cosas sucedían cuando el Frente no se encontraba en el poder. Con esto no quiero decir que no haya que hacer nada al respecto, solo digo que el circo que se ha creado con este tema no es consecuencia de malas políticas de nuestra izquierda y que aunque las estrategias para atacar la delincuencia hayan fallado o no, se han tomado cartas en el asunto y se seguirán tomando con un tercer gobierno del FA.

Quizás la nueva derecha, la que excluye, la que genera mayor desigualdad, que alimenta a los más ricos y se olvida de los más pobres, la que explota y solo beneficia a la clase dominante (qué hace de esto ideas para disfrazarlas con la capa de “por la positiva”) solucione este problema. Ahora, no seamos ingenuos, esto viene a proteger siempre un solo sector de la sociedad. “Vamos a hacerlo mejor, mejor para todos” pobre clase media si cree en esto, ni que hablar de la clase baja. Nuestro país ya sabe cuáles han sido siempre las medidas de la derecha, la represión y la privación de derechos están lejos de conformar una sociedad justa e igualitaria y poca renovación presentan con sus declaraciones los candidatos de derecha desde que la campaña electoral ha comenzado.
Nosotros, sin embargo hemos planteado nuevas medidas para combatir las problemáticas sociales, y se seguirán profundizando si un tercer gobierno de nuestra fuerza política es posible, que han sido y son renovadoras para el Uruguay, desde mayores oportunidades en educación hasta más oportunidades laborales. Y aunque somos conscientes de que no todo ha salido bien y que hay muchas cosas por mejorar creemos que desde este lugar es de donde debemos construir la sociedad y atacar las necesidades que nuestro país tenía y otras que han surgido por la superación de problemas que han sido solucionados. No somos soberbios, no pensamos que el Uruguay es perfecto, puesto que nunca hay una sociedad perfecta, solo hay tesis, anti tesis y síntesis,  a las que hay que ir haciendo frente a medida que las necesidades van apareciendo.

Pero este tipo de cosas solo son conocidas si nos interesamos por los temas que se discuten y la génesis de los mismos o dicho de otra forma, si militamos y decidimos pelear para construir una sociedad igualitaria, justa y, no menos importante, feliz. Es importantísimo, como futuros actores del país que nos interesemos y decidamos tomar posición en esta batalla por la construcción de nuestra sociedad para no dejarnos dominar por la tiranía y la explotación de los abanderados del imperialismo porque “si el presente es lucha, el futuro es nuestro”.

Por: Mauro Ferreira